La pelea aún no ha terminado. El campeón luce débil, carente de pegada y carente de defensa, sin ideas para llegarle al mentón a sus rivales. Al frente, una mezcla de juventud y experiencia, luce más entero pese a haber encajado el primer golpe. Las expresiones faciales son distintas: sorpresa y falta de alegría en el uno (Iker Casillas); seguridad y agresividad en el rostro del otro (Arjen Robben). Cómo si por la mente de ambos; retador y campeón; Holanda y España; Robben e Iker, la imagen de una escena en que se enfrentaron cuatro años antes los volviese a visitar. Hay cuentas pendientes y se saldan con deportividad, pero extrema dureza para el gusto de la selección española.
LOUIS VAN GAAL
El primer partido de España ante un siempre candidato a llevase la corona, Holanda en este mundial. No jugaron contra cualquiera. Van Gaal es un entrenador que se caracteriza por priorizar el juego ofensivo, la posesión de pelota, el juego por los extremos, y, generalmente con extremos - que no es lo mismo -, hombre de férreas costumbres, convicciones y creencias innegociables. En 1995, aún un novel director técnico, Van Gaal gana su primera Champions League con un Ajax que desbordaba potencia, juventud, calidad técnica y riqueza táctica. Sus éxitos en los Paises Bajos le llevaron al Barcelona de España, donde alcanzó algunos éxitos, aunque estos siempre fueron más modestos de lo que se esperaba por la fama precedida. No obstante, en su estadía en España se volvió un estudioso de la cultura española, y concretamente de la catalana. Se le puede considerar uno de los padres futbolísticos de Xavi, de Puyol, del Pep Guardilola más DT, y de muchos conceptos que hoy por hoy maneja La Roja. Siendo el 'padre' de Xavi, jugado que lleva el ADN del Barça y lo amolda a lo que la selección española procura hacer, hace y ha hecho en los últimos 6 años; siendo un estudioso del fútbol, siendo un hombre que no olvida y que posiblemente, tampoco perdone con facilidad, este partido era un exquisito reto para él. Si perdía, perdía con el campeón... Y nadie le hubiese reprochado nada. Si ganaba, su venganza personal se consumaba. La manera en que dejó al Barcelona las dos veces que lo dirigió fueron cuando menos traumáticas y siempre con enfrentamientos con jugadores muy interesantes. Rivaldo en la primera vez, Juan Román Riquelme en la segunda vez.
ESPAÑA
El mentón del campeón aún no ha besado la lona, pero luce tambaleante, íncómodo y golpe tras golpe, los Oranjee demuelen la moral de un equipo que no estaba obligado a repetir sus hazañas como campeón, ni siquiera debía ganarle a Holanda, pero era totalmente mandatorio mostrar una solidez que no mostró ni cuando pudo ponerse con dos goles de ventaja. Su fútbol siempre resultó demasiado espeso.
Los detractores de siempre, esos que aparecen con la respuesta a todos los males con el diario del lunes -conociendo los resultados - en la mano, apuestan por un cambio de sistema, una necesidad de cambio de estilo.... Se podrá cambiar de jugadores, entre los 23 existentes. Se podrá cambiar de dibujo, algunas posibilidades hay. Se podrá cambiar la camiseta blanca por la roja más tradicional, si esto place el gusto de los más cabalaros. Pero, no se puede cambiar ni el sistema, ni el estilo. Sugerir algo así, en un torneo de tan corta duración resulta imposible pues estos conceptos demoran macrociclos en plasmarse y acá nos enfrentamos a un torneo comparable a un 'microciclo' en el mejor de los casos. Acá se trata de volver a lo básico, corregir aquello que se hace mal y potenciar aquello que se hacía bien. Es la receta que cualquier DT tiene, cada uno bajo su óptica particular.
LA POSESION DEFENSIVA Y ESPAÑA
Sucedió que Del Bosque y la selección llegaron circunstancialmente a apropiarse de este concepto tras los resultados ocurridos en la Euro 2012. Vicente Del Bosque se volvió un sistematizador más que un creador, pues él visualizó lo que sucedía con España de forma natural una vez que el equipo lograba ponerse delante en el marcador. España pasaba a defenderse con el balón formando un rectángulo fuerte con dos centrales sòlidos en defensa y dos mediocentros que garantizaban tenencia, salida, recuperación delante de ellos. Esto, aunque sus laterales no estuviesen a la misma altura defensiva que los cuatro del rectángulo le daba mucha tranquilidad a una selección española que había vencido en cada torneo importante que habían disputado.
Este bloque defensivo de 6 jugadores (rectángulo + laterales) garantiza que los creativos, los cuatro restantes, jueguen con mucha más libertad. Este bloque garantizaba una posesión, pero sin la intención de construir y crear ocasiones de gol, sino cuidar el resultado. Lo que fue producto de la dinámica del juego termino constituyéndose en decisión táctica. Es decir que España no defendía con sus defensas y medios defensivos, sino a través de la posesión del balón que estos y otros jugadores le generasen. Concepto Cruyffista básico: ' Si tienes la pelota, el rival no puede hacerte un gol'. Es algo inherente, propio de la cantidad de mediocampistas que España emplea. Los mediocampistas gustan de la posesión. Más en el caso de España, que tiene medios muy técnicos, de excelente pie.
El 1-0, luego de un penalty sobre Diego Costa fue transformado por Xabi Alonso. El escenario perfecto para que La Roja aplique el concepto a la perfección, todo comenzaba bien.
LAS CLAVES DE VAN GAAL
1. Combatir la superioridad numérica de España en el mediocampo. Esto lo logró con dos delanteros como Robben y Van Persie que tienen una altísima movilidad - delanteros completos - y que obligaban defender posicionalmente más atrás y con más gente.
2. Cerrar rápidamente los pasillos que suele crear la selección española. Esto requería de un gran despliegue físico y táctico. No siempre se logró. Es así que llegan las opciones malogradas de Silva y el penal sobre Diego Costa. No obstante, supieron hacerlo la mayor parte del partido.
3. El gran periodista Martí Perarnau señalaba que la vista se fija en que Holanda defiende con 3 centrales y hasta con 5 jugadores, cuando lo que había que mirar era que los dos delanteros fijaban la intención ofensiva al centrar a los cuatro del fondo y a veces retrasar a los dos mediocentros - Busquets y Alonso - causando una mayor distancia entre los medios. Dos delanteros en plena forma, sujetan a cuatro defensores y a veces hacen trabajar a seis jugadores.
4. Por la tendencia ofensiva de Jordi Alba y porque Azpilicueta no quiere desentonar con él, lo que se suponía era el objetivo primero de Van Gaal, sujetar a los cuatro defensores atrás, fallaba. Pero le generaba una situación que Van Persie y Robben gozaban: esto es duelos individuales con Piqué y Ramos. Duelos en que por técnica y velocidad los oranjee podían ganar mayoritariamente.
5. La genialidad táctica estuvo con la intención de liberar a Sneijder y toda su capacidad para que este conecte con los delanteros. Del Bosque lo había previsto y dispuso de Busquets y a veces de Alonso para cerrar la falsa libertad que le daba Van Gaal a Sneijder. Problema solucionado. MENTIRA! Blind aparece entonces como nuevo hombre libre por la izquierda y casi sobre la banda. ¿Que subimos a Azpilicueta para que no esté libre? ¡Listo! ¡Hay mano a mano en defensa! ¿Que no lo subimos a Azpilicueta? Blind volvía a estar libre y perdía el centro del campo.
En la gráfica se puede ver a Robben dirigiéndose desde el centro de campo y a Ramos como último defensor. Entre ambos una distancia de 8.5 metros, que le daba ventaja al defensor. La siguiente comparativa es la velocidad de Robben, que nos explica el porqué y cómo Ramos perdió toda la ventaja y notemos algo interesante que incluso Piqué, que estaba más lejos que los 8.5 metros de Ramos ha reducido la distancia con este, pero Robben está embalado a portería.
¿QUE SUCEDE CON ESPAÑA?
Para esta victoria se necesita un técnico que se prepare para dar la sorpresa y un sorprendido, Vicente Del Bosque. Hace cuatro años, Suiza sorprendió a España. Pasa que ese día, Suiza no fue más que España. Esta vez Holanda fue más que España en lo individual y colectivo. Del Bosque había evidenciado en los últimos meses sensaciones distintas a otras veces.
Del Bosque está obligado a recuperar anímicamente al equipo y en especial a los más señalados Casillas, Piqué y Ramos. Sobre Íker han caído muchas críticas, mayoritariamente injustas. Tuvo un partido ciertamente triste y marcado por errores propios de falencias que siempre ha tenido y que Holanda supo desnudar: su mal juego de pies y su deficiencia en el juego aéreo. Hasta Diego Maradona se dio el lujo, el capricho, de caerle a Iker Casillas. Hablamos de un arquero que tiene una ubicación y reflejos envidiables y que tiene una edad idónea para seguir atajando. Lo de él es un problema ocasionado por Mourinho, inventado por el portugués que nunca se sintió cómodo con la lealtad del portero hacia el club y no hacia la figura del DT. Cuando Ancelotti llegó al Real Madrid, el italiano ya percibió perdida de confianza de Iker en una posición en la que la continuidad es clave y decidió continuar por Diego López.
Lo de Piqué parece puntual. Recordemos que viene de una lesión de cadera cuando menos considerable y que debe tomar un tiempo más aún para que veamos al mejor Piqué. Este es su segundo partido de competencia luego de la lesión. Eso hace que todo el peso de ese triángulo defensivo caiga sobre Ramos, que estuvo formidable en el cierre de temporada del Real Madrid, pero lejos de este nivel en el partido que hoy analizamos.
España tiene su identidad asumida. Defiende con siete. El rectángulo de posesión defensiva - son cuatro -, más los laterales y el arquero. ¿Alguno de estos jugadores debe ser cambiado? ¿Debe ser cambiada la cantidad de jugadores? Son decisiones que le competen a Vicente Del Bosque. El entrenador quiso devolverle la fluidez ofensiva cuando creyó que el partido estaba muy bien encaminado, por el resultado pero no por el volumen de juego, sacrificando ese rectángulo al apostar por la salida de Alonso y la entrada de Pedro.
Esto simplemente facilitó el trabajo ofensivo holandés. Holanda tenía posesiones más efectivas, más finas. Mientras que España apostaba por tener superioridad numérica en una zona donde el tránsito de balón era no solo lento, poco dinámico, sino casi inofensivo e impreciso. Sin el rectángulo y solo con Busquets que cayó en un mano a mano con Sneijder, que no importaba si ganaba el duelo con él, lo que importaba era los duelos de los de adelante que supieron ganar a la perfección los delanteros que estaban en gracia.
El estado de forma de Xavi e Iniesta también preocupó en una selección acostumbrada a porcentajes de efectividad en sus pases similares a los que tuvo Pirlo en el Italia vs Inglaterra. La Roja no estuvo fina y erró muchos pases. Mitad mérito de los holandeses, pero también hubo fallas propias en un equipo que lució triste.
Ante Chile se enfrentarán a un equipo que apuesta por una alta velocidad y dinámica de juego que obligará a hacer adaptaciones importantes para imponer su propio ritmo. Iniesta y Xavi se vuelven menos trascendentes si este es el ritmo de partidos que se juegan, habrá que hacer adaptaciones.
Del Bosque pudo haber parado la sangría, pero creyó que los suyos podían haber reconducido la situación junntando a Cesc con los dos pequeños 'jugones'. No fue así. Mi apuesta invididual hubiese sido por recuperar el rectángulo con Koke Resurrección como referencia junto a Busquets, para maquillar un poco la derrota. La solución, sin embargo, no pasa por cambiar a medio equipo.
Pese al aporte, en el único gol provocando el penalty, Diego Costa aún no me parece adaptado al juego español. Es un delantero que cualquier selección quisiera tener, pero España no es el Atlético de Madrid, y ese es el juego que él parece dominar. Falta saber si está totalmente recuperado de su lesión. Mi apuesta por Costa sería más como un revulsivo, en virtud de que cuenta con características distintas. Ahora bien, Del Bosque lo puede considerar clave porque su fortaleza, movilidad y potencia desgastan y fijan a los centrales rivales. Pero no hay que olvidar que España ganó una euro sin referente ofensivo apostando por un 4-6-0 ante Italia.
A mi criterio, el fútbol español requiere una evolución y posiblemente, el partido contra Holanda sea un duro, durísimo, llamado de atención que permitirá probar la grandeza de la generación dorada del fútbol español. Es una selección a la que sus hinchas y los amantes del fútbol lírico han de estar agradecidos. Pienso que aún darán que hablar y que posiblemente, Holanda se encuentre con problemas en sus próximos partidos y no le sea tan fácil como le pasó con España. Posiblemente con Chile será un buen termómetro para saber si Holanda tiene pasta de campeón o si España la sigue teniendo. Chile, por su parte puede pasar de ser juez a ser protagonista de la contienda.
El campeón se tambalea, cinco golpes le han marcado la mandíbula y parece haber perdido la noción del equilibrio. El campeón se siente humillado y de momento, los hinchas que fluyen entre un ganador y otro, parecen abandonar el barco a la primera señal de que el mar está picado. La solución no pasa por renunciar a la posesión, ni a lo que España sabe hacer mejor. Pasa por hacerlo, precisamente, mejor. Ser más preciso en las posiciones, más intenso en las recuperaciones y hacer un trabajo más rico en la creación. El segundo round comenzará pronto para el campeón y hay poco tiempo para recuperarse, pero calidad para contestar sobra.
(fotos de FIFA)




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