Luiz Felipe Scolari vuelve a dirigir Brasil, luego de haber sido campeón en el 2002 con la verdeamarelha, en reemplazo de Mano Menezes y ha logrado armar un cuadro interesante, que viene de ganar la Copa Confederaciones ante la vigente campeona del mundo, España.
Como la mayoría de selecciones potentes, Brasil también apuesta por el 4-2-3-1. Otras selecciones que lo aplican usualmente, son: España, Holanda, Inglaterra, Alemania, Bélgica, Costa de Marfil entre las principales; y Australia, Japón, Grecia, sin ser potencias. Y, precisamente, el rival en el partido inaugural, Croacia, suele plantearse con este esquema.
¿Juegan igual? Ninguno juega igual, cada uno aplica este esquema con distintos matices. Pero el hecho de que este dibujo táctico sea uno de los más usados por los seleccionadores, ya nos permite predecir algunas de las características defensivas y ofensivas que se puede esperar para este mundial. Este esquema facilita la recuperación de balones a través del ejercicio del pressing a diferentes alturas, pues la distribución de los jugadores permite una excelente distribución de jugadores. En posesión y sin ella se pueden generar superioridades, tanto para crear como para recuperar. Será clave la velocidad de las transiciones en equipos que tienen verdaderos sprinters en sus filas.
En el arco, Julio Cesar, quien ha terminado jugando en Canadá, pero sigue siendo un arquero de primer nivel al que Europa no ha sabido aprovechar este último año; excelente en el uno contra uno, grandes reflejos y elasticidad, buena ubicación, garantiza la salida con el pie. Va bien por arriba lo mismo que por abajo. Su mayor debilidad son los centros cruzados y balones cerrados. Pero para ello contará con la ayuda de centrales espectaculares.
Este Brasil sorprende por la fuerza y seguridad de sus centrales. Su línea de cuatro es muy equilibrada y todos tienen un gran manejo del balón: Dani Alves, David Luiz, Thiago Silva y Marcelo son los llamados a ocupar esa primera línea. Brasil se ha transformado en los últimos años pasando por técnicos más conservadores y otros más orientados al 'Jogo Bonito', pero los cariocas nunca pierden uno de sus signos más característicos como son los laterales con subida por banda. Marcelo y Dani Alves pueden cumplir este rol a cabalidad. Los relevos en las subidas estarán por la pareja de mediocentros que bien pueden ser Paulinho y Luiz Gustavo (Ramires y Fernandinho serían opciones no descabelladas). El trabajo de los relevos será clave aquí, porque muchos de los goles que el Real Madrid recibe son muchas veces por las subidas desprolijas de Marcelo o bien el Barcelona por pérdidas de balones de Dani Alves.
Los mediocentros brasileros han madurado en Europa. Paulinho en el Tottenham, Luiz Gustavo, luego de hacer sus estudios previos en el Bayern, está obteniendo su doctorado en el Wolfsburgo, equipo al que marchó para garantizarse la titularidad. Con Guardiola y el exceso de mediocampistas Luiz Gustavo tenía pocas opciones de hacerse como titular indiscutible y no que le falte calidad. Pero Ramires (Chelsea) y Fernandinho (Manchester City) son opciones que con pequeñas variantes muestran lo mismo: un centro del campo curtido en batallas europeas, de grandes clubes, acostumbrados al choque y a ganar en batallas tanto aéreas como terrestres.
En la creación Oscar ha perdido enteros no solo en el Chelsea, sino en la selección ante Willian, el junto a Hulk y Neymar serán los generadores y en muchos momentos los definidores de la magia que el equipo pueda generar. Neymar llega a este mundial con toda la presión del dueño de casa y todos sus 'torcedores'. Se entiende que recibirá marcas celosas Escenario ideal para que estos otros dos, no programados, surjan como héroes, libres de tanta atención. La potencia de Hulk y la velocidad de Willian, un habilidoso suelto por la banda derecha serán claves, siempre y cuando los laterales, Alves y Marcelo no repitan sino que refuercen el trabajo de Willian y Neymar. Es muy posible que Felipao apueste por Oscar, pero será una apuesta en la que no pondría todas sus fichas y Willian sería en ese caso la primera opción, el recambio y revulsivo ideal.
Fred, el 9, que sabe a poco por la injusticia de la historia futbolística de un Brasil malacostumbrado a delanteros superdotados de la calidad de Ronaldo, Romario, Adriano Leite, Luis Fabiano. Fred es un delantero que la mayoría de selecciones en esta Copa del Mundo matarían por tener, pero pierde en las comparaciones. Sin embargo, la línea de tres a sus espaldas lo protege y le permite ciertas licencias a cambio de sacrificios similares como será el realizar un trabajo de presión alta sobre los centrales rivales, en caso de que estos se aventuren a darle una salida limpia al balón.
CROACIA
Niko Kovac es una leyenda viviente del fútbol croata. Compañero de Davor Suker en la selección que lograse el tercer lugar en Francia '98, Kovac fue asignado precisamente por su amigo, como Director Técnico del combinado nacional, sin mayor experiencia que lo avale, pero si con los galones de ser una leyenda de la altura de Suker (hoy presidente de la Federación Croata).
Como habíamos señalado con anterioridad, Croacia también apuesta por el 4-2-3-1, pero con ciertas diferencias por demás entendibles.
Pletikosa es un experimentado golero y no será su primera experiencia mundialista, bastante seguro bajo los tres palos. Una defensa dura en la que destacan la presencia de Corluka y Lovren en el centro y Srna, que tiene un corte algo más ofensivo que Pranjic que suele guardar las espaldas, sin tomar riesgos.
En la media, es donde empieza a verse el verdadero fuerte de los croatas con un Rakitic que ha sido una de las revelaciones del Sevilla español y reciente contratación del Barça, un volante de corte y contención que suele hacer desplazamientos interesantes con el balón, con buena pegada y una técnica interesante que le permiten ser el complemento perfecto de Luka Modric, figura del Real Madrid, por quien pasan todos los hilos creativos de este equipo y que cada vez aporta más en labores de recuperación.
Los de Kovac tendrán, todos, labores defensivas en este partido. Nos cuesta pensar que Kovac tome demasiados riesgos en un partido en el que Brasil saldrá impulsado por su fanaticada, por la presión ya no de un país sino del mundo. Tendrá, Croacia, que aguantar el empellón incial, en pos de una segunda parte de este partido cuando empiecen a arrebatarle el balón a Brasil.
En la línea de tres Kovacik, Perisic y Olic son los habituales. En lo personal, apostaría con Olic como 9, pues el gran ausente de este partido será Mario Mandzukic, que no podrá arrancar porque acarrea una suspensión internacional para este partido. No obstante, todo indica que su reemplazante saldrá entre Jelavic y Eduardo (brasilero nacionalizado). Croacia apostará por un equipo muy corto, se prevee algo de dureza cuando no tengan el balón, pero también la apuesta por toques precisos, rápidos, jugadas de máximo dos toques y trazos diagonales que permitan llegar a la línea de tres, e inclusive a los dos volantes más retrasados (Rakitic y Modric) a posiciones de remate de media distancia, recurso al que apostarán para hacer retroceder a Brasil, y tomar aire ante un equipo dueño de casa que imaginamos asfixiante.
Si Brasil logra superar la presión de su propia gente, la ansiedad de ponerse en ventaja rápidamente y los nervios del debut, podrá tener un partido muy a su favor. Pero sin duda, no será sencillo, al frente, Croacia, intentará no resignar su primer partido y jugar con la ansiedad del rival.
Si Brasil logra superar la presión de su propia gente, la ansiedad de ponerse en ventaja rápidamente y los nervios del debut, podrá tener un partido muy a su favor. Pero sin duda, no será sencillo, al frente, Croacia, intentará no resignar su primer partido y jugar con la ansiedad del rival.
En unas horas, saldremos de toda duda y todas las predicciones, especulaciones y planteamientos quedarán absolutamente despejados. ¡Qué comience la fiesta!


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