La necesidad de evolución
Como entrenador, Reynaldo Rueda se ha especializado en el manejo de selecciones. Luego de sus inicios en Cortuluá, Deportivo Cali y Deportivo Independiente Medellín, el caleño manejó todas las selecciones de su país con rendimientos muy aceptables, con un global de 56% de puntos posibles. Se quedó fuera del mundial del 2006, luego de hacerse cargo del equipo con un solo punto de doce posibles, en reemplazo de Pacho Maturana. Peleó la clasificación hasta la última fecha y se quedó fuera ante un rival directo. Esto le sirvió para hacerse cargo de la selección de mayores de Honduras; con este equipo su rendimiento creció al 64%
En Sudáfrica enfrentó a Chile perdiendo 1-0; España, que se coronaría campeón del evento, perdiendo 2-0; y finalmente sacando un punto ante Suiza 0-0. Sin marcar goles y recibiendo 3, Honduras quedó eliminado. No fue arrasado. Participación decorosa, pero triste.
Con Ecuador, Rueda alterna rendimientos. Es decir, si bien en el global sólo alcanza un 41.6% de los puntos, eso se matiza cuando señalamos que las derrotas aumentaron por los partidos amistosos que jugó. Su rendimiento fue de un 45%. Sus números no son los mejores con Ecuador, pero analicemos aún más fríamente.
Rueda y Valencia, luego de la expulsión del capitán. Al salir Toño de la cancha, pasa por delante del entrenador del seleccionado ecuatoriano. Cero contacto visual. Presumiblemente, un momento de vergüenza del capitán y de enojo del DT. Lo de Valencia, 'no dar la cara', lo de Rueda: 'no afrontar al problema'
OBJETIVOS
Rueda tenía como primer objetivo lograr la clasificación a Brasil 2014: Cumplido.
Rueda tenía como segundo objetivo una participación aceptable en la Copa América de Argentina 2011. Un grupo formado por Brasil, Paraguay y Venezuela se consideró como un reto duro para Ecuador, pues en teoría se iba a pelear la segunda plaza con Paraguay, y que siempre encerraba la posibilidad de clasificarse como uno de los dos mejores terceros, a costa de Venezuela. Sucedió todo lo inesperado. Un empate con Paraguay, seguidos de una derrota con Venezuela y una con Brasil condenaron al equipo a una eliminación.
No se ha dicho que Paraguay quedó segundo en esta competencia, ni que Venezuela consiguió un histórico cuarto puesto que Ecuador hubiese festejado de lograrlo. Tampoco se dijo que el partido con Brasil fue el de más goles en la Copa, ni que a Brasil finalmente lo eliminó Paraguay, el vicecampeón. Los de Rueda no se desempeñaron tan mal como suena en realidad.
Mundial Brasil 2014 - Octavos de final: Objetivo no alcanzado.
Un grupo formado por Francia, Suiza, Honduras y Ecuador. La idea de todos era clasificarse a costa de Suiza y de Honduras, dando por hecho que el primer lugar era para Francia. Señalé el día del sorteo que el éxito pasaba por salir a ganar los tres partidos, no dos de tres. Esto tiene que ver con el perfil de entrenador que yo manejo.
En papeles: Derrota con Suiza, victoria con Honduras, y empate con Francia. Mal primer partido, mejoró el segundo y el tercero muy digno. Cuatro puntos sumados y fuera del mundial, Ecuador, porque Suiza hizo seis puntos. La derrota contra Suiza termina condicionando todo porque un empate al '93 pudo haber terminado con victoria para Ecuador, o con un empate si el contragolpe mortífero no se hubiese ejecutado a la perfección.
Si Ecuador se hubiese clasificado a octavos de final en esta competencia, a raíz de un final distinto en el primer partido, posiblemente Reinaldo Rueda sería aclamado y esto sucedería hasta el momento en que el entrenador quede eliminado. Esto pasa mucho por el resultadismo que mueve la prensa hacia la fanaticada.
Antes de ser contratado por Ecuador, Rueda figuraba entre los 10 o 12 mejores DTs del mundo, según la clasificación de la International Federation of Football History and Statistics (IFFHS), por su altísimo rendimiento con Honduras. Lo avalaba su trabajo en Colombia y su conocimiento de las competencias y manejo de selecciones, un especialista en el tema.
CRITICAS DE LOS FANS
Las críticas de los fans son múltiples. Estos van desde la displicencia hasta la falta de liderazgo. Posiblemente, por el erróneo concepto de muchos que gustan de un entrenador mucho más emotivo, kinestésico y proactivo dentro de los partidos. Sin embargo, cuesta creer que a Rueda le haya faltado liderazgo en una carrera como la suya, dirigiendo a equipos tradicionalmente considerados 'underdogs', sea dicho esto duela a quien le duela. Sería interesante ver a Rueda con equipos de mayor calibre, sobretodo porque nos queda la duda si sus planteamientos se hacen porque él evalúa la debilidad de sus equipos enfrente a otros rivales. ( Por ejemplo, Honduras contra México; Colombia y Ecuador contra Brasil, Argentina, Uruguay); o bien, porque Rueda plantea sus equipos desde una perspectiva de evitar el problema y no de pelear un objetivo; esto es evitar la derrota como objetivo, y no ir por la victoria.
Un entrenador no es motivador de los aficionados e hinchas asistentes de un estadio, pero debe motivar a su grupo. Cuesta creer, luego de partidos como el de Ecuador ante Francia que los chicos no se hubiesen motivado. Cuesta creer que en un torneo tan corto, la reacción de Ecuador para el segundo y tercer partido luego de una primera derrota, no hubiese un trabajo de motivación por parte del cuerpo técnico ecuatoriano.
'No hay sistema'. Parece que hablásemos de un banco o entidad pública. En una selección mundialista, si una selección maneja, a mi criterio un sistema base, y al menos dos subsistemas, que ha sido la tendencia en este mundial. El sistema no es el dibujo táctico como erróneamente señalan algunos periodistas, el sistema es el cuerpo de acciones tácticas que en coherencia con los fundamentos de juego, le permiten a un equipo responder de forma eficaz ante cualquier situación de juego. Entonces, HAY SISTEMA, pero Ecuador si ha mostrado profundas falencias en la solidez de su sistema, no da la idea que muchas acciones tácticas que el equipo realiza sean seguras en su realización, que se entiendan por completo. En palabras más simples: El equipo hace bien lo que hacía bien, y a veces no muestra mejoras claras donde debía mejorar.
">MIS CRITICAS:
la falta de variantes ofensivas. Ecuador se vuelve predecible cuando su principal fuerte es el juego por las bandas, con apoyos o sin ellos. Las otras opciones creativas se vuelven circunstancias, casi totalmente aisladas, como para ser consideradas recursos.
la necesidad de mediocentros con una mayor visión de juego, que le den volumen al juego del equipo; que controlen el ritmo de juego. El equipo alterna partidos entre una constante velocidad imprimida por Montero en una banda y por Paredes y Valencia por otro; o partidos en que la lentitud en la toma de decisiones y la profundidad del juego lo llevan a un juego intrascendente en líneas de ataque.
Poca creatividad en el centro. El fútbol es un juego de engaño. Si se juega por las bandas, se necesita crear la distracción en el medio, precisamente para liberar las bandas.
Líneas disociadas. Las progresiones entre líneas son pocas y muchas veces ineficaces, salvo que se recurra a las bandas. Se desaprovecha la buena salida de balón que le puede dar Erazo, quien tiene una gran técnica individual. La gente en el mediocampo recupera bien y pronto, pero muchas veces es para volver a perderla. El DT no ha logrado que las líneas se asocien más y salvo las apariciones de Paredes, que es más un jugador ofensivo que defensivo, no hay incorporación de jugadores con balón o sin él a las líneas siguientes. Esto implica que se ataque con pocos hombres, y que luego se defienda con pocos cuando se ha de defender con más, porque la disociación es tanto ofensiva como defensiva.
Ecuador, fuera de casa, apuesta poco por lo ofensivo. Lo que sorprende, porque la velocidad, la fuerza, el dinamismo, la técnica de nuevos jugadores en esta generación: Enner, Montero, Paredes, Gruezo, Fidel Martínez, Ibarra, Rojas, añadidos a los veteranos Noboa, Erazo, Arroyo o Valencia. son una base muy interesante para plantear apuestas mucho más ofensivas.
Falta de posesión ofensiva. Ecuador suele administrar la bola en una zona un tanto intrascendente, lateralizando demasiado el juego, hasta no encontrar la salida por las bandas. Ese exceso de traslado en la zona hace que las pérdidas sean más frecuentes. Ecuador debe aprender a ir por el partido, y para ello ha de recuperar la pelota cuando no la tenga y saber administrarla al tenerla, para esto sus medios han de manejar el partido y sus ritmos.
Falta de posesión defensiva. Ecuador no sabe defenderse con la pelota, o no gusta de ello, y ante rivales de mayor pegada y que gusten de tener el balón, cederles el balón es cederles iniciativa. Teniendo buenos defensores, contra delanteros de clase mundial podrían fallar una sola vez y terminar perdiendo el partido.
La intensidad cognitiva, un tema en el que me gusta insistir y que entrenadores de la vieja escuela van quedando algo desfasados. Este concepto implica mantener la intensidad de juego durante el tiempo que este dure, pero más allá de lo físico. Significa implicarse en el juego. Esta tarea requiere ser elaborada a través de entrenamientos integrados, modernos, que desarrollen todas las capacidades del futbolista al mismo tiempo.
El respeto al grupo no se afecta con la toma de decisiones, si se les habla a los jugadores con la verdad. Antonio Valencia no tiene la culpa de realizar un mal mundial. ¿Xavi es menos Xavi por irse eliminado a casa? ¿Lo es Pirlo? ¿Lo es Steven Gerrard? A Del Bosque no le pesó la mano al tener que decidir que el símbolo de la Roja no podía seguir en cancha en un segundo y tercer partido. Mismo caso de Gerard Piqué. No estuvo ni ante Chile, ni ante Australia. Muchas veces por cuidar al grupo o a la figura, los entrenadores equivocamos al tener demasiado tiempo en la cancha a una figura, con al esperanza de que ésta se recupere, que vuelva a conectarse por la fe que se le tiene. Más allá de este mundial, ha habido momentos en que Rueda ha mostrado que le cuesta tomar decisiones que impliquen cambiar a las 'vacas sagradas' del equipo. ¿Por qué no lo hace? ¿Cuál es el temor? ¿Cuál es la ventaja de no hacerlo? Porque Rueda decide a base de una intención positiva, no es que él quiere perder el partido.
Falta de trabajo psicológico. Aquí hay que ser muy precavidos, porque seguramente el trabajo que se ha hecho es muy importante en el tema psicológico. El grupo perdió de forma definitiva a un referente, a un amigo y se han sobrepuesto bastante bien del golpe. No obstante, su falta futbolística también pasa por un conjunto de creencias. En esta Copa del Mundo, solamente con la convicción de Enner Valencia sobre su propio rol, ya deja la sensación que Benítez es recordado, pero bien representado por Enner; esto demoró asumirse hasta que Enner se convirtió en una de las revelaciones de la Copa. Pero más allá de eso, es necesario trabajar otras habilidades y recursos que el grupo posee, pero que hay que extrapolar al juego: La solidaridad en la cancha, porque fuera de ella parece incuestionable; la convicción en las propias capacidades, el manejo del ego, el miedo a la derrota, el miedo a la victoria, la ansiedad.
Manejo de lenguaje corporal por parte del DT. Es otra de las materias pendientes. Y acá podemos observar que los números, el rendimiento de Rueda bien puede ser altos y abalar su trabajo; pero, por otro lado, la impresión del hincha es que no tiene llegada al grupo o que no motiva, o que no transmite a sus jugadores. Esto puede ser algo que está sucediendo por una incongruencia en el manejo de su cuerpo. Ciertamente, al dirigir asume una posición considerada defensiva, retraída, analítica y no siempre expresa aquello que posiblemente, en el contenido de su discurso si exprese.
Por lo demás, simplemente, señalar que el rendimiento de Rueda es muy acorde a lo que se podía esperar de él. Un detalle, un solo detalle, condicionó la participación de Ecuador en la segunda ronda y ese está dibujado en los 10 segundos finales del partido con Suiza. Reinaldo Rueda es un entrenador con quien en lo particular no me identifico, pero creo que hay que reconocerle que hizo un trabajo con un grupo que tal vez podía esperar clasificarse a una segunda ronda y el resto era apostarle a la suerte.
Lo de Rueda deja la sensación que no se alcanzaron ciertos objetivos, pero si otros. En el Mundial, la idea principal comenzaba con un objetivo bajo y uno alto. El bajo era ganar un partido y empatar otro, el alto era clasificar a la segunda ronda, porque el equipo no deja de ser un 'underdog' dentro de esta competencia; y pensar que Ecuador está entre las 16 mejores selecciones en un mundial con una alta cuota de gol, sin pasar por un buen juego ofensivo, es casi imposible. Me cuesta pensar en Ecuador como uno de los 16 mejores en términos ofensivos, y también en términos defensivos le cuesta al conjunto tricolor entrar en esa clasificación. El equipo no presenta ninguna fortaleza especial en ninguna de sus líneas, creo entonces que el trabajo de Rueda, con su perfil, desde lo tremendamente pragmático que es él, desde su forma de plantear los partidos para no perderlos, es más que aceptable. Pero si se lo califica como un entrenador que fracasó en la consecución de victorias, ahí puede estar el error en los parámetros, y en los jueces, más que en él. Un DT ganador ha de ir a ganar los partidos, no a no perderlos. No es lo mismo.