Se trata de un duo futbolístico que está marcando época en la selección; Lionel Messi y Gonzalo Higuaín, junto a un tercer protagonista, Sergio 'Kun' Agüero forman un tridente de ataque que toda Argentina y el mundo futbolero identifican de memoria. La baja del Kun por lesión hace que hoy nos centremos en esta pareja. Desde que los juntaron han compartido cancha en 35 partidos, 22 goles de Leo y 21 del Pipita, son cifras bastante altas.
Diego Maradona empezó a contar con ellos para las eliminatorias del Mundial del 2010, con distintas fórmulas como acompañante en el ataque. Batista respetó esta combinación y Sabella supo acoplar al tridente a tal punto de lograr una relativamente cómoda clasificación al mundial y poner en boca de todos al ataque de esta selección argentina. Rivales en la Liga Española, Higuaín en el Real Madrid y Leo, buque insignia del Barça, empezaron a encontrarse en la selección hasta consolidarse. Hoy, que el Pipa juega en el Nápoles italiano, se rumora que Messi no vería con malos ojos el reencontrarse con su amigo en Can Barça en un futuro cercano.
Más allá de si esto es posible, Pipita y Leo llevan juntos desde niños. Nacidos en el mismo año, 1987, coincidieron en las inferiores de River Plate con tan solo 12 años. River no supo retener a Leo, porque pese a estar conscientes de la calidad que el pequeño atesoraba, pensaban que invertir en la salud de Leo, en que éste superase sus problemas de crecimiento, sería una apuesta económicamente muy riesgosa para el club. Leo emigró para probar suerte con el Barcelona y el resto es historia conocida. A órdenes de Eduardo Abrahamian, formaron los dos pequeños, uno más que el otro, en las instalaciones de la Ciudad Universitaria.
Ese día, Messi apareció de enganche y adelante de él estaban Higuaín y Giménez, un chico que había llegado junto con Leo para probarse en River. Ambos estaban de prueba, a diferencia del Pipita, titular en la categoría '87. Abrahamian recuerda que Leo 'hizo seis o siete goles en ese entrenamiento... El equipo tenía una dinámica impresionante en el ataque. Hubo goles de todos los gustos. Era una explosión de toques...'
Abrahamian quedó tan impresionado por el chiquito, que desde entonces siempre apostó por los pequeños. Fue así como River fichó a un tal Buonanotte. Pero esta historia, al menos para River Plate, no tuvo un final feliz. A parte de la negativa de Newell's Old Boys de ceder a Leo, también estaban las necesidades del pequeño Leo y su familia, todo esto en un marco histórico y económico en el cual Argentina enfrentó sus peores años.
Leo Messi terminó convirtiéndose en el ídolo del Barça, pero siempre resultó algo ajeno para ser el ídolo argentino, porque todos los ídolos que se han consolidado en la selección han pasado por una especie de prueba de fuego, que es hacerse ídolos de un club local en primera división, primeramente. Los argentinos siempre se preguntaron por qué el crack era uno con el Barcelona y otro con la selección. El camino de Leo hasta ahora en la selección solo se ha visto allanado por su perseverancia y convicción, por los entrenadores que han creído en él y por sus grandes amigos, entre los que destacan Higuaín y su 'compadre' Agüero. Ante Suiza, Abrahamian apuesta por la dupla, y cree que saldrán a bordarla como en su día lo hicieron en la Ciudad Universitaria porteña, hace ya quince años atrás, pero posiblemente salgan con el corazón aún más niño.

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