1. De principio a fin, me dio la sensación de un partido muy parejo entre rivales que combinaban e intercalaban aciertos con errores, picardías con descuidos, y en la que ambos intentaron hacerse del dominio del partido, sin total contundencia y sin encontrar un hilo conductor. Se turnaron los roles una y otra vez, hasta el último minuto. O, prácticamente, hasta el último instante del partido.
2. Ambos rivales son animadores interesantes de este mundial. Ecuador cuenta con un equipo físicamente fuerte y que cuenta con dos bandas que suelen ser su fuerte, sobretodo cuando juegan de local. No obstante este recurso se ha vuelto algo predecible en sus últimos años y empieza a pasar y pesar, más por cuándo el doblaje por banda - con Walter Ayoví y Montero por izquierda, y Paredes y Valencia por derecha - terminarán por vencer la resistencia rival, que el cómo. La forma ya es conocida por todos. Suiza ha logrado montar un equipo bastante sólido, pero en este primer partido Ecuador logró poner en entredicho esa solidez y de hecho fue más en los primeros minutos del partido. Montero aún luce tierno al momento de tomar las decisiones adecuadas en el momento adecuado, sin embargo su derroche de técnica y velocidad siguen siendo placenteros a la vista de los aficionados.
3. Ecuador dominaba pero el dominio de los sudamericanos no siempre se traduce en claridad de ideas. El equipo parece carecer un jugador que le imponga un ritmo de juego, a Noboa le falta la creatividad y a Valencia el control del ritmo para hacerlo. Muchas opciones en la banca no tiene como para que el equipo asuma ese rol, entonces su juega pasa a basarse en un ir y venir de las bandas. Se vuelve predecible y Hitzfield lo sabe. El alemán opta por procurar el cierre de esas vías que Ecuador maneja tan bien. Por el centro Ecuador se hace fuerte. Ante la ausencia de Castillo, potente mediocentro ecuatoriano, Rueda apostó por Gruezo, joven más que fogueado en Alemania. La lógica del DT ecuatoriano lo posicionaba mejor a Gruezo que a Minda, por ejemplo, ya que encontraba mayores similitudes entre las exigencias y demandas de la Bundesliga en la que juega Carlos Gruezo que la MLS en la que está Minda, la otra opción que tenía el DT del conjunto ecuatoriano. Una opción más arriesgada y poco ensayada hubiese sido utilizar a Baguí en la banda izquierda y correr a Ayoví Corozo al centro, pero implicaba riesgos. Aunque hubiese sido una opción si se optaba por un planteamiento más defensivo con un trivote, por ejemplo.
4. Sherdan Shaquiri dio señales de vida a una selección Suiza que se negaba a ser dominada. Liechsteiner asumió su rol colaborando con la estrella suiza y juntos hacían más que los mediocentros muy apagados ante el incipiente dominio ecuatoriano. El gol de Ecuador cuenta de dos recursos técnicos, la precisión de Ayoví Corozo y el cabezazo de Enner Valencia. 1-0 ganaba Ecuador y era justo con lo que hasta entonces sucedía.
5. Pero luego de ese primer gol, Ecuador se amuermó, se relajó y hasta se dejó estar. Suiza fue recuperando protagonismo con el paso de los minutos. En la segunda etapa esto se evidenció con un cambio que sacudió a Suiza y de paso a Ecuador, Stocker salía y le dejaba su lugar a Mehmedi. Ecuador se sintió tocado y lo reflejó en un repliegue de líneas y reducción de espacios, que Mehmedi resolvía con hábiles desmarques .
6. El empate llega de balón parado, tal y como había marcado Ecuador. Gruezo no alcanzó a cerrar la internada de Mehmedi. No obstante, es responsabilidad compartida. A Domínguez le cabecean en su zona de 5,50. Mehmedi cabecea casi a placer. Mientras el marcador cambia a 1-1 que era, para entonces un resultado justo, en el centro del campo se da una situación muy llamativa: Noboa y Gruezo entran en un duelo contra Inler y Behrami. Rueda pareció no notar que el duelo lo estaban ganando los suizos. O aparentemente, lo notó y quiso resolver incluyendo a Arroyo por Caicedo. Michel Arroyo tenía la misión ofensiva de dinamizar el ataque, pero defensivamente debía generar superioridad o al menos igualar el duelo perdido entre la pareja de mediocentros. Esto sucedió a medias por la tendencia de Arroyo a moverse con libertad en el frente de ataque.
7. De hecho, puedo afirmar, sin temor a equivocarme que Arroyo lo hizo bien en esta faceta, pese a parecer disperso porque el duelo si bien no se igualó del todo, vencían con menos frecuencia la pareja suiza, ahora preocupada por el dinamismo del ecuatoriano. Esto obligó a desplazamientos más frecuentes de los volantes suizos.
8. El último cuarto mostró lo peor y mejor de cada equipo. Desaciertos e interesantes intervenciones ofensivas. Pero Ecuador mostró que su pegada no iba a noquear a Suiza. Esto debe haber incentivado a Hitzfield a poner toda la carne en el asador y jugarse con la entrada de Seferovic por Dmirc
9. Ecuador parecía conformarse con el empate y hacer todo lo posible por mantener el uno a uno, pero en esos errores que unos y otros cometieron durante todo el partido, Antonio Valencia casi desapercibido tuvo su carril libre y lo aprovechó para internarse y servir un centro para Arroyo, que era medio gol. El tiempo seguía su marcha para el mundo, pero no para Arroyo que tardó una eternidad en rematar, de hecho nunca llegó a hacerlo, bien trabado por la defensa suiza. Se jugaba el último minuto.
10. Behrami peleó un balón con la fiereza que ha demostrado casi toda la temporada tanto en la Serie A como en la Euroleague. Valon Behrami tiene una fuerza impresionante para cada balón que sale a trabar y así es como él recuperó, peleó un balón que intentó trabar el mediocampo ecuatoriano. Inclusive me pareció que Behrami fue objeto de falta, no la pidió optó por levantarse, y seguir con el balón y generar un rápido contragolpe, letal, porque Ecuador quedó mal parado, partido, con poca gente para defender y muchos más quejándose por la oportunidad perdida de ganar el partido cuando al frente estaba la posibilidad de perderlo, que Seferovic supo capitalizar ante el deficiente repliegue ecuatoriano.
11. Suiza lo gana en la última jugada del partido cuando en la penúltima estuvo a punto de perderlo, esto es algo que no debemos olvidar al analizar el partido, porque prácticamente desmenuza la realidad de todo el partido. Estuvo para cualquiera de las dos selecciones, pero finalmente se impuso la que pudo anotar. Es muy interesante que un partido termine así y lo libra mucho el factor suerte, pero también es un llamado de atención a un factor que siempre me gusta resaltar que es la 'INTENSIDAD COGNITIVA'. Es decir que no sirve de nada correr los 93 minutos, si te distraes en la última jugada.
12. La responsabilidad de perder el partido no recae sobre los hombros de una sola persona, aunque se haya individualizado sobre la figura de Michael Arroyo por no haber rematado al arco. Falló un gol, algo normal en un delantero. El segundo jugador más responsabilizado ha sido Antonio Valencia, que de haber terminado la malograda jugada en gol para los ecuatorianos, hubiese sido el otro héroe de la hazaña. Villano al tener una tarde gris, tampoco es responsable del segundo gol suizo. La responsabilidad recae sobre todo el bloque porque los repliegues se realizan en conjunto y la obligación de recuperar un balón perdido compete a todos.
13. El futuro de Ecuador pasa por ganar los dos partidos que tiene enfrente. No será fácil pero lo había señalado antes de iniciar esta Copa del Mundo. Ecuador debe apuntar a ganar los tres partidos. No puede pretender estar en segunda ronda perdiendo con Francia. Cuando me refería a esto no era por exceso de optimismo, sino porque sabíamos de antemano que Honduras y Suiza apostarían también a sacarle los tres puntos a Ecuador, como lo hará Francia. Si no apuestas a lo máximo, es posible que no logres el mínimo requerido.
(FOTOS - FIFA)




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