jueves, 19 de junio de 2014

CRONICA: Brasil 0 vs México 0: El México que se quería ver

1. Cuando México estuvo a punto de quedarse fuera de la Copa del Mundo, un ambiente de pesimismo, criticismo e intolerancia se instaló alrededor de la Tri, como se le llama al seleccionado mexicano. En encuestas, muchos aficionados, llenos de rabia preferían que su selección no clasificase a Brasil 2014, debido a la poca conexión del equipo con sus aficionados. Lo veían como un equipo sin alma, para el cual el repechaje ya era un premio inmerecido e indecoroso. De las selecciones clasificadas al Mundial, México no llegaba como favorita, eso la igualaba a muchas otras. Pero podría haber sido la única que llegó, prácticamente, con su hinchada como principal crítico.

2. No obstante, los tiempos cambian y poco a poco la Tri ha logrado que sus aficionados vuelvan a engancharse con lo que el equipo es capaz de hacer. En el Estadio Castelao Fortaleza, la selección mexicana volvió a escribir una interesante página de su historia y nada menos que con otro interesantísimo protagonista: El dueño de casa, Brasil.  Guillermo 'Memo' Ochoa se presentó como el héroe de la noche, salvando a México de una caída casi segura.



3. Ante la ausencia de Hulk por lesión, Scolari decide echar mano de Ramires con la idea de tener un mediocampo más poderoso. Repetía esquema Scolari, 4-2-3-1, pero el cambio de 'cromos' de Ramires por Hulk le daba un tinte diferente, pues este último le aporta más labores de marca al equipo que lo que hacía su compañero lesionado. De esta forma, Oscar aparecía por el lado izquierdo, donde habitualmente Neymar se siente más cómodo. Neymar Jr. por el centro y Ramíres caía a la banda derecha.  Estos movimientos de piezas eran importantes porque le permitieron a Brasil proteger su zona más endeble que era los laterales. Ramires colabora con Dani Alves quien sigue siendo un jugador muy válido en la creación, pero que en la última temporada ha presentado serias dudas en labores defensivos. Como si su manejo de los retornos en la marca no fuese el mismo que sus movimientos ofensivos.  Con un triángulo formado por Ramires, el mismo Alves y Paulinho la zona quedaba resguardada. Por el otro lado, Luiz Gustavo hace lo propio con Marcelo. Oscar también colabora. Talvez un poco más que Neymar, pero menos que lo que Ramires puede hacerlo por derecha.  Aún Brasil sigue extrañando a la mejor versión de Oscar.


4. El 'Piojo' Herrera presentó un equipo lo más cortito posible, es decir con las líneas muy juntas, negándole todo espacio a Brasil para que juegue. Esto no era ningún invento de inspirados. Casi todos los rivales que juegan con la selección local hacen esto y casi todos sus rivales lo han hecho. El temor a la pegada de los 'verdeamarelos' es tan grande que invita a jugar con la guardia muy alta, casi dejando, exclusivamente, un pequeño espacio para mirar cualquier movimiento que imite un intento ofensivo de parte del dueño de casa. Brasil es un inevitable candidato al título y más en su casa. Pese a la falta de brillantez que ha acusado en estos dos partidos iniciales. No podemos negar que sido más que ellos. No tanto como el mundo esperaba, pero lo suficiente para salir airoso. Con México no fue así porque al Memo se le ocurrió jugar, justo ese día, el mejor partido de su día, como reconoció más tarde ante micrófonos.

5. México hizo lo que tenía que hacer de acuerdo a sus posibilidades. Para no perder, debían hacer un partido casi perfecto. Para ganar había que lograr la perfección y esperar que Brasil tenga un día malo. No estaban del todo lejos. El plan se ejecutó casi a la perfección: México defendía en pocos metros muy organizadamente, Aquello que el mundo critica cuando lo hace Mourinho, que cuestiona pero con aplausos cuando lo hace el Cholo Simeone, (siempre y exclusivamente desde lo defensivo) el conjunto norteamericano lo hacía desde la necesidad. Plantearle un juego más abierto a Brasil es liberar a la bestia que hay en Neymar y que aún, goleador del equipo hasta hoy, aparece bastante domada, enjaulada, adormecida.  Había que cerrar las líneas, reducir espacios y el orden se basaba en relevos, en administración correcta de esfuerzos. Estos esfuerzos se vuelven cortos, precisos, medidos, casi exactos para que Brasil tenga que 'resetear' la jugada una y otra vez, pero siempre con menos tiempo por jugarse. El juego psicológico que propone Herrera, añadido a la presión de una hinchada ávida por otro triunfo genera ansiedad en los brasileros. 


6. Mucho se critica a Fred por el poco aporte ofensivo que le da a Brasil, comparado con otros nueves que la Canarinha ha tenido, sobretodo en su reciente historia (Romario, Ronaldo, Adriano, Luis Adriano, etc) ¿Es cierto, pero a alguien se le ocurre alguien mejor que Fred en este momento?  Donde Brasil se es más fiel a sí mismo, hoy por hoy, es en sus laterales y en la magia de su principal crack. El resto parece haber mutado en una defensa solídisima y un arquero más que notable, que en generaciones como Brasil del 82 (un equipo que desparramaba magia para ser campeón pero nunca llegó, con Zico y Socrates de estandartes). La labor de Fred es desgastante, porque no resiste comparación alguna y porque seguramente, el mismo las hace. El sabe que está jugando lo que será el último mundial de su vida, él sabe que está ocupando la posición que muchos de sus ídolos ocuparon gloriosamente en su día. ¿Cuanta presión tendría el lector si el día de mañana le tocase ocupar el rol de Steve Jobs en Apple? 

 7. Scolari reconoce el potencial de su equipo titular. Sabe que este pasa por los pies de Neymar y por la creatividad que la anarquía de los laterales le puede otorgar. Por eso la anarquía en su equipo de ellos es innegociable, pero requiere de sacrificios físicos y tácticos de otros jugadores. En el partido se descubrió el trabajo táctico de los dos equipos y las circunstancias del encuentro van orientando el juego hacia las bandas desde donde llueven centros cruzados. En un área Julio Cesar, Thiago y David Luiz se imponen. Memo Ochoa empezaba a erguirse en figura sacando un cabezazo de Neymar. De momento, la mejor atajada del Mundial y por lo menos una de las más trascendentes. Un gol en este partido definía el resultado final, prácticamente. Ochoa lo había definido como 'la atajada más  bonita de este partido' y al partido, como el 'mejor de mi carrera'. Así de trascendente fue esa jugada específica en que un cabezazo con destino de gol de Neymar terminó en un recuerdo eterno para el Memo.

8. Scolari sentía que su equipo caía en un embudo y optó por la entrada de Bernard por Ramires para el segundo tiempo. Ramires es más un interior por derecha. Con la entrada de Bernard el equipo recuperaba dinamismo, pero Dani Alves no recibiría las ayudas con las que contaba antes. Un riesgo que Scolari asumía al ver que México no apostaba por explotar los espacios tras las bandas, como en su día lo hiciera Olic cuando Brasil jugó contra Croacia.


9. Pero si bien México no apostó por explotar, del todo, el espacio que generaba Dani Alves, si se notó la pérdida de fuerza que Ramires le daba en el mediocampo y la Tri empezó a lucir fuerte en el centro del campo, como si la intensidad en la marca fuese todavía más notoria. Con un Brasil volcado por generar ocasiones, había espacio para jugar por el centro. Guardado, Herrera y Gio Dos Santos fueron los encargados de llevar el peligro hasta los límites del área rival casi, en donde Brasil recuperaba fuerza, pero ya empezaba a defender muy atrás en el espacio que se había generado entre la defensa y los mediocentros. Suficiente espacio en lo largo, y mucho más en lo ancho, por donde se daban situaciones que invitaban al remate por parte de los mexicanos que no supieron capitalizar. En esto México fue muy inteligente, porque casi terminó todas las jugadas de ataque, evitando que haya transiciones defensivas-ofensivas que generen contragolpes que pudieran agarrarles a contrapié. En Rafa Márquez encontró un excelente tiempista, también un ejemplo de lo que es el manejo de las variantes tiempo-espacio cuando se trata de jugar ante delanteros hábiles y veloces. 

10. Neymar acepta un rol que todavía le queda grande, pero lo acepta con valentía, generosidad y talento. Nada que reprocharle. Brasil goza de un Neymar más maduro, más capaz de jugar en equipo, pero posiblemente con una magia menos visible. A ratos parece un delantero menos en racha, pero también se muestra como un jugador más completo. ¿Qué es más conveniente? Depende de las necesidades del equipo, pero yo preferiría siempre el jugador más completo. Está cada vez más cerca de consolidarse como crack mundial. No le pasa lo mismo a Paulinho, casi una sombra del que fue en la Copa Confederaciones del año pasado donde su zona de influencia se hacía casi eterna. Era un mediocampista total, un 'todocampista' como me gusta decir y hoy se ha hecho más pequeño. Su rendimiento aún es modesto y Hernanes, desde la banca pide cancha. No me extrañaría que Felipao apostase por un cambio de este estilo.



11. Brasil sufre como equipo y aunque ha sido más que sus rivales, no pudo someter del todo a Croacia y a México, simplemente no pudo vencerlo. Pero le alcanzó para seguir invicto y no es poco. Se le exige más porque todos, empezando por ellos mismos, imaginaron más. El dueño de la fiesta sigue apostando por 'la siguiente canción' para sacar su mejor repertorio, pero también vive un dilema complejo: Creer que su mejor versión aparecerá  cuando enfrente a rivales más poderosos, que se abran más, que intenten atacar el cuadrado defensivo de Brasil, y que le permitan jugar con mayor libertad; y por otro lado, llegar a los encuentros contra los grandes, cargados de dudas, con rivales clásicos crecidos - por eso apuesta por su fracaso -  como una Argentina que tiene el principal as de la baraja en Leo Messi y un Uruguay que con Luis Suárez y Cavani pretende resucitar al fantasma de Obdulio Varela y recurrir al ejemplo de Alcides Gighia.  El partido termina con dudas en Brasil y con el Memo Ochoa dueño de una de las experiencias más inolvidables de su vida, que ha concluido con un atajadón ante un cabezazo a quemarropa por parte de Thiago Silva. Memo se va convencido que por hoy los hinchas mexicanos habrán recuperado el orgullo en su selección, no por el resultado sino por haber demostrado valor y entrega ante los dueños de casa.  México terminó de reconciliarse con su hinchada esta noche. 

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