1. MESSIDEPENDENCIA. Existe, es normal y no hay que tenerle miedo. Un jugador como Leo generaría dependencia a cualquier equipo que base su juego entorno a él, y si un equipo no basa su juego en torno a Leo, entonces el DT es un irresponsable. GUARDIOLA decía acá en Buenos Aires 'Messi es mejor ahora que cuando lo dirigí. Su manera de competir es más elevada de lo que yo puedo entender. Me da la impresión que no toma decisiones equivocadas. Me daría vergüenza decirle donde jugar. Ojo, lo dice Guardiola. Considero imposible que un equipo que se acostumbre a Leo, sea independiente cuando juegue sin él.
2. ARGENTINA, EL GRUPO Y EL EQUIPO: El mayor éxito en este mundial lo han logrado los grupos bien cohesionados, independientemente de hasta dónde hayan llegado. Costa Rica, Colombia, Brasil, Argentina, Alemania, Argelia, Estados Unidos han dado esa impresión de unión, de identidad, de identificación con el grupo y con el país. (Hay ejemplos que se me escapan). Argentina se ha alineado detrás de un solo líder en un grupo. Con un segundo líder, en figura de un 'chivo emisario' - Carlos Tévez - esta cohesión que hoy vive el seleccionado albiceleste peligraba. Cuando 23 jugadores se alinean detrás de un líder en la misma dirección, las fuerzas no tiran para distintas direcciones.
3. HISTORIA... Pocos recuerdan que en el '86, Argentina era la menos favorita de las favoritas. Alemania venía de pelear una final con Rummenige como líder. Brasil con Telè Santana apostaba por un fútbol atractivo comandado por Zico y Sócrates. Italia defendía la corona, y Francia era el campeón europeo con Platini a la cabeza. Entonces, como hoy, Argentina era la menos favorita de los favoritos. El fútbol era distinto entonces y las diferencias entre países eran más notorias. Brasil podía arrasar con la mayoría de equipos. Hoy no hay rivales fáciles, y cualquier diferencia de tres goles en un marcador ha sido sorpresiva. Hay mayor competitividad.
4. SIN KUN, SIN GAGO, SIN ROJO El grupo respondió. Muestra de la cohesión y muestra que el equipo entiende la idea futbolística de Sabella, que la entiende y se aplica porque cree en ella. Clave para un equipo ganador.
5. SABELLA INTELIGENTE: Muchos querían que para pasar a semis, Argentina lo pase por arriba a Bélgica. No era sencillo. Courtois (Atleti), Van Buyten (Bayern), Kompany (Man City), Vertoghen (Tottenham), De Bruyne (Wolfsburgo), Fellaini (Man. United), son solo una muestra del potencial defensivo que proponía el equipo, más el poderío físico de Lukaku, la habilidad de Hazard, o la velocidad de Origi. Todos ellos iban a provocar un enorme desgaste físico, que a la larga se traduce en desgaste psicológico. Uno no se concentra igual cuando está descansado que cuando el agotamiento hace mella en el cuerpo. Noventa minutos contra un equipo físico, que de momentos se aplicó con rudeza fueron muy largos y exigieron sacrificios del equipo argentino.
Sabella mantuvo el equipo corto, casi siempre, procuraron evitar los centros y anular a Hazard. Lo primero fue muy difícil hacer, pues ante la desesperación belga, empezaron a llover balones al área desde cualquier parte. Mucho trabajo para los defensores en este sentido, pero los de Wilmots lucieron carentes de ideas ofensivas, no porque no sea un equipo capaz de más, sino porque los de Sabella supieron reducir a eso las opciones de ataque. Un equipo argentino cuya cacareada debilidad en la línea defensiva entendió que debe defender con más jugadores y en este sentido el trabajo de Lavezzi fue excepcional. El Pocho se vació en labores tanto defensivas como ofensivas.
6. EL PIPA NECESITO SOLO UNA. Tuvo dos, pero bastó con una. Por fin se conectó, Higuaín. De los delanteros argentinos había sido el que más había jugado, y uno de los que menos había rendido. Hoy tuvo un partido muy completo, incluso en algún momento colaborando con labores de marca. El gol fue una creación de Di María que, inspirado por su último gol, hacía su mejor partido. Un rebote de éste llegaría a los pies de Higuaín que acomodó un balón cruzado imposible para el lungo Thibaut Cortuois, que bien podría ser uno de los mejores porteros de la Copa, pero no fue tan exigido como otros. Higuaín pudo aumentar la cuenta pero estrelló un balón al travesaño ante el buen achique de Courtois. Courtois estuvo excelente cada vez que le tocó salir de la 'cabaña', acortando espacios con sus delanteros. Una faceta que rara vez han tenido que enfrentar los otros porteros que se han lucido en la Copa, producto de defensas muy bien ubicadas. No obstante, y volviendo al gol, es importante decir que nace de una transición defensa-ataque, en la que es nada menos que Messi quien la recupera, y en un mía-tuya con Mascherano, proyectan para Di María. El balón por rebote termina en pies de Higuaín, que con un balón de aire la clave en el arco belga.
7. SACARLO A HIGUAÍN O NO SACARLO? Pipa te fija los dos hombres de fondo, en un partido que va 1-0 y que no deja de ser partido chivo. Fijos, no suben a cabecearte en el área, por tanto atacan con menos hombres. Higuaín está cansado. ¿Lo sacamos? Si sale, Messi es el referente ofensivo, entra por Pipa, Gago, tenemos más la pelota con un 'trivote' en el medio con Biglia, Pintita Gago y Mascherano. Si se sube alguno de los centrales a cabecearnos, seguimos estando uno a uno, porque Masche se sitúa adelante de la defensa . Messi queda uno contra uno con un defensor, seguramente rápido y fuerte, pero es demasiado riesgo para los belgas ante cualquier arranque de la Pulga.
8. LEO LA TUVO. Pudo haber clavado el 2-0 en un veloz contragolpe. El esfuerzo del rosarino fue impresionante, recuperó, peleó, discutió con Wilmots, cometió faltas por las que el referee le perdonó la vida. Dos jugadas suyas pudieron acabar en tarjeta, pero el transcurso del juego y la benevolencia del juez lo salvaron esta vez. En el contragolpe Courtois volvió a ganarle el duelo a Leo, también extenuado, llegó al área rival casi sin piernas, como para intentar un nuevo amague. Optó por rematar al arco, y Thibaut le ganó el mano a mano en el mejor achique del partido. Este enfrentamiento lo veremos, tanto si Courtois sigue en el Atleti o si va al Chelsea, en la Champions League.
9. Y SIN DE MARÍA? La respuesta de Sabella fue muy inteligente. Sin Di María se sintió más a gusto Sabella y menos a gusto el ataque argentino, porque la habilidad, desborde y velocidad de Angelito, no la tiene ningún otro jugador en Argentina. No obstante, el cambio por Enzo Pérez le permitió defender mejor, y mantener un equipo más corto, algo que Pachorra siempre le pide a su equipo. La entrada de Enzo Pérez, permitió que los espacios entre Masche y Zabaleta se reduzcan. Ideal para la recuperación y la asociación creativa y defensiva de Argentina.
10 ARGENTINA: Apostó por el juego que había que apostar. Leí comentarios que me causaron gracia tipo 'estamos viendo a la Argentina más defensiva, muy poco juego'... Argentina ganó la posesión de la pelota, y la mayoría de la posesión estuvo en el mediocampo. En remates y remates a puerta, los nùmeros son 10/7 para Argentina vs 10/4 de Bélgica. Es decir, sufrió más Bélgica el ataque argentino. Según el mapa de calor que usa FIFA para mostrar la ubicación y permanencia de los jugadores en la cancha, Leo Messi muestra una movilidad impresionante, ocupando casi todos los tres cuartos finales de cancha, sin mostrar estatismo en los 97' de juego. Mapas similares los realizaron Mirallas, Hazard y Gago, pero ninguno jugó los 97' que jugó Leo. Esto muestra una faceta de juego poco entendida por los aficionados, pues al no contar con una cámara propia pocas veces se puede apreciar la movilidad y alternativas de juego que Leo se autogenera. Un equipo que 'simplemente se dedica a defenderse', difícilmente genera tantas alternativas de gol como su rival 10/4 de Bélgica vs 10/7 de Argentina. De hecho, con mayor cantidad de tiros al arco para los albicelestes. Argentina, por primera vez dio señas de ser un gran equipo, (en lo que va de Copa), está mostrando madurez partido a partido, algo que no todos los equipos han mostrado; a eso hay que añadirle capacidad de crecer entre victoria y victoria, e inclusive dentro de la victoria. Es así como Sabella, es capaz de reacomodar piezas aún ganando, como lo hizo en el entretiempo con Bosnia, y lo volvió a hacer antes de enfrentar a Bélgica. Argentina optó, aún en los momentos donde las papas quemaban por salir a base de paredes, salvo en aquel momento donde el físico empezó a pasar factura y Lavezzi ya no podía asociarse con Basanta; y Enzo Pérez auxiliaba menos a Zabaleta.
12. EXCESO DE DUREZA BELGA: El equipo de Wilmots se vio limitado, impotente, frustrado; Limitado al pelotazo, impotente ante la falta de recursos y cuya frustración afloró ante entradas que empezaban a pasar de la imprudencia a la vehemencia. Mala forma de cerrar un mundial, porque no cabe dudas que es un equipo con jugadores interesantes, pero que se limitó a lanzar pelotazos a ver si vencían por fuerza y altura. Bélgica se tornó poco a poco un rival repetitivo, hosco, grosero con la pelota ante el abuso del pelotazo. Ante eso Argentina mostró un timing que hasta ahora no se había visto, ante rivales de menor peso: Capacidad para recibir, tocar, crear y desmarcarse; esto es evolucionar en el juego. Bélgica careció de circuitos de asociación, algo vital en el fútbol moderno. Si Vertoghen fue su principal referente ofensivo, es que los delanteros belgas fueron muy bien controlados por un Garay que estuvo enorme y complementado por De Michelis, más que correcto.
13. WILMOTS ARRUGÓ: Porque es imperdonable sacar al hombre más hábil, Hazard, para dedicarse a meter pelotazos, cuando de la mano de Eden Hazard, Bélgica había logrado abrir las cerradas defensas de Rusia y de Argelia. Todo para lanzar pelotazos, cual equipo chico, contando con una generación considerada 'dorada' para el fútbol belga.
14. PARTIDO A PARTIDO. Cómo tantas veces repitió Simeone esta pasada temporada, Argentina crece ante cada rival que enfrenta. Sin desarrollar un juego brillante o vistoso. Eso se lo dejan a Leo, que está siendo sumamente controlado, pero que se las ingenia para generar. Di María, que parece que su ausencia será definitiva por lo que resta de copa. Argentina, es un equipo capaz de adaptarse, y eso significa seguir vivo en la competencia; un equipo que entiende que en el torneo no sobrevive ni el más técnico, ni el más físico, ni el más táctico, ni el más valiente, ni el más motivado... Sino el que más se adapta a todas estas condiciones, Sabella en eso le ha marcado, muy bien, el camino a Argentina. Argentina, crece, partido a partido y se aferra al liderazgo de dos hombres, completamente alineados, cómplices y amigos; Leo y Masche. Hoy por hoy, Masche corre menos en la cancha, pero corre mucho mejor y el equipo lo siente.





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